Red Bull Racing se enfrenta a una severa sanción por superar el límite presupuestario. Como la normativa lleva poco tiempo en vigor, la escudería austriaca no puede establecer comparaciones con épocas anteriores. Y eso podría provocar un doble golpe.
Al establecer un tope, la FIA esperaba garantizar que los costes de la Fórmula 1 no se dispararan en el futuro. Aunque Red Bull cree que se limitó a cumplir las normas, la organización está convencida de que la cuadra de carreras merece una sanción.
Ferrari y Mercedes, entre otros, observarán la situación con interés. Una sanción no sólo podría asegurar a ambos equipos una ventaja potencial sobre sus rivales la próxima temporada, sino que también podría darles la oportunidad en el futuro de incumplir también el reglamento.
De hecho, si la FIA opta por repartir "sólo" una multa, podría ser interesante cobrarla a partir de ahora, pero obteniendo así más rendimiento del coche. Por lo tanto, es la FIA quien debe aclarar esto.
Los equipos de Fórmula 1 han demostrado en varias ocasiones en el pasado que están dispuestos a superar los límites de las normas para obtener una ventaja competitiva. Por lo tanto, parece importante que la FIA no les dé demasiado margen de maniobra.
Por tanto, debe quedar claro que la organización no puede hacer otra cosa que disuadir adecuadamente a Red Bull, y por tanto a los demás equipos, con una sanción. Poco importa entonces cuál sea esa sanción: siempre que el mensaje sea claro.