Un terrible accidente en Nürburgring en 1976 dejó a Niki Lauda con graves quemaduras en todo el cuerpo. Excepto en los pies. El calzado que llevaba el austriaco impidió que el fuego le alcanzara los pies.
Lauda se lo debía a Francesco Liberto, un italiano que inventó el calzado especial para pilotos de carreras. El 1 de enero, el hombre que salvó los pies de Lauda murió a la edad de 87 años, según la Gazzetta.
Liberto fue el primero en crear un calzado especial para carreras en 1965. Esto se debió a que había visto lo incómodo que resultaba el calzado "normal" (deportivo) cuando se conducía un coche de carreras. Liberto pasó cientos de horas en su laboratorio para conseguir un calzado perfecto para las carreras. Además, consciente de los terribles accidentes que sufrían los pilotos en aquella época, también se aseguró de que ese calzado fuera ignífugo. Al hacerlo, despertó el interés de la FIA, que no tardó en hacer obligatorio este tipo de calzado.
El año pasado, Liberto cerró su tienda en Cefalú (Italia). Es probable que allí se haga un monumento al diseñador.