Con un nuevo contrato en el bolsillo en Red Bull Racing, Sergio Pérez quiere demostrar en el Gran Premio de Canadá que merece este compromiso. En cualquier caso, el mexicano tendrá que trabajar duro para conseguirlo, es su propia predicción. Mientras que hasta no hace mucho la escudería austriaca era etiquetada como la gran favorita en todos los circuitos, con Ferrari y McLaren cada vez en mejor forma, eso ya no se da por hecho. Por lo tanto, Pérez espera un fin de semana extremadamente duro.
Max Verstappen ya insinuó que el trazado del Circuito Gilles Villeneuve no es ideal para Red Bull. Pérez añadió: "Espero que no sea tan grave como lo fue en Mónaco con los problemas que tuvimos allí. Hemos hecho algo de trabajo, algo de análisis, y creo que es genial tener de entrada una especie de desafío similar al de Mónaco en muchos aspectos. Así que será interesante, pero espero que seamos un poco más fuertes. No creo que sea nuestro circuito más fuerte, pero espero de verdad que podamos estar luchando ahí arriba".
Para dar la vuelta óptima, como en Mónaco e Imola, es necesario utilizar los bordillos en Montreal. Esto es precisamente con lo que está luchando el RB20 de Pérez. "No creo que vaya a ser tan extremo como en Mónaco. Pero, obviamente, es una pista en la que necesitas subirte a los bordillos".
"El pilotaje es sin duda uno de los grandes temas de conversación en esta pista. Así que espero sufrir un poco en ese aspecto. Pero, como he dicho, hemos trabajado. También hemos entendido algunas cosas. Así que espero de verdad que podamos dar un buen paso adelante en esa dirección".
Para todos los pilotos, será cuestión de esperar a ver cómo será el nuevo asfalto de la pista. "Siempre lo descubrimos cuando salimos a pista. A veces han hecho mucho reasfaltado y la pista está prácticamente igual. Así que veremos si ha cambiado en comparación con el año pasado", dijo Pérez.