El asiento de Sainz podría estar en peligro.

18:08, 02 abr 2023
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De una noche muy compleja en Yeda para todos los equipos del frente de la grilla, a una tarde Australiana en Melbourne, en el circuito callejero de Albert Park, que ha sido más difícil aún. La de Melbourne ha sido una carrera dura, de aquellas que golpean a los equipos y pilotos sin piedad. Ha sido particularmente dura para el piloto español Carlos Sainz que solo cuenta con actuaciones sin brillo en los dos primeros grandes premios de la temporada presente.

Con rumores de que Lando Norris y Lewis Hamilton podrían estar alzando la vista hacia otros equipos, Ferrari podría ser un destino para ambos. El ídolo de Hamilton, Ayrton Senna, a menudo decía que aún así el Ferrari fuera tan lento como un Escarabajo, él quería manejar la última vuelta de su último gran premio en un Ferrari. Y con la forma actual de McLaren, no sería muy descabellado pensar que Lando Norris podría dar el salto a la escuadra italiana en un futuro. Solo hay que ver la parrilla actual para confirmar que la validez de los contratos en la Formula 1 es efímera.

¿Por qué el asiento de Sainz estaría en peligro?

Sainz comentó en una reciente entrevista que los equipos desarrollan el coche para que sea más rápido, no para favorecer a un piloto en particular. Es una declaración que deja entrever mucho. No importa como se desmenucen los datos, al final el reloj no miente. Leclerc está en una liga distinta a la de Sainz y este inicio de temporada lo hizo evidente. Tanto en carrera como a una vuelta el ritmo de Leclerc es avasallante y el madrileño no le puede seguir el paso.

Mercedes y Aston Martin han puesto a Ferrari en posición de jaque mate.

El año pasado en Abu Dhabi, en la última ronda de la temporada, Mercedes tenía posibilidades de arrebatarle a Ferrari el segundo lugar en el campeonato de constructores. Este año los italianos corren el riesgo de no solo perder el segundo lugar, sino de perder también el tercero, cosa que por los momentos está sucediendo. Sainz tiene un déficit de ritmo en comparación con los pilotos de ambas escuderías rivales, porque Red Bull está en su propio campeonato, a excepción de Lance Stroll. Si Sainz no levanta el ritmo, la de Leclerc será una temporada encarnizada, luchando en soledad contra Fernando Alonso en un Aston Martin que se presenta intratable y contra George Russell, joven, audaz, talentoso y experimentado, que poco a poco va estableciendo su autoridad en la pista y en su equipo, y Lewis Hamilton, el piloto más exitoso en la historia de la categoría máxima del automovilismo. Luchar con solo un coche se vuelve agotador y entonces será cuestión de tiempo antes de que la presencia de Sainz en la segunda Ferrari sea cuestionada por la dirigencia.

Carlos Sainz es uno de esos pilotos, como Carlos Reutemann, que tienen el automovilismo en sus venas, que tiene una cabeza brillante para esta profesión y cuya inteligencia es superada solo por su sutileza. El madrileño es capaz de pensar en su carrera, en la de su compañero de equipo, en las de los pilotos que lo rodean, mientras él mismo elige su propia estrategia al mismo tiempo que cuida sus llantas sin dejar caer tanto el ritmo de vuelta. Sin embargo, a diferencia de Carlos "Lole" Reutemann, uno de los grandes exponentes del automovilismo latinoamericano junto con Fangio, Senna y Fittipaldi, el español no ha podido ser capaz de exhibir esas cualidades con regularidad a lo largo de una temporada completa. Sus segundas mitades de campaña son mejores que las primeras, sin embargo, tampoco son excepcionales. Carlos Sainz es un piloto muy bueno, pero, en su novena temporada de Formula 1, cuesta describirlo como 'increíble', y eso es justo lo que se requiere para domar a la Ferrari de la presente campaña.