Max Verstappen ha compartido por primera vez cómo se siente acerca de su sanción de servicios a la comunidad. El piloto de Red Bull Racing recibió el castigo de la FIA tras utilizar la palabra "f**k" durante la rueda de prensa del jueves en Singapur.
"Creo que es todo una tontería, pero no puedo hacer nada con ello. Es lo que es y tampoco voy a malgastar energía en ello", dijo Verstappen a Viaplay. "Todo el mundo pensó que era bastante extraño y qué tipo de sanción va a ser tampoco me interesa en absoluto", dijo Verstappen en el proceso, quien dio a entender que no iba a ser educativa.
El analista de F1, Mike Hezemans, se había ofrecido a ayudar a Verstappen, lo que el tricampeón del mundo agradeció. "Con Mike jugaré una partida de pádel y tomaré una copa. No me sentaré con Mike ante los comisarios, porque no creo que los dos estemos hechos para eso", concluyó Verstappen, riendo.
A principios de esta semana, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, declaró que desea reducir la cantidad de palabrotas en las radios de a bordo de los pilotos, recordando a los pilotos de F1 que son modelos a seguir.