Y volvió a suceder. Sergio Pérez revivió el sábado en Spa, antes del parón de verano, para volver a hundirse el domingo. Con mucho ruido alrededor de su asiento, Red Bull Racing acalló rumores confirmando que el mexicano verá las luces apagarse en Zandvoort para el Gran Premio Holandés. El propio Pérez ha recurrido a las redes sociales para expresar cómo desea afrontar la segunda mitad de un tumultuoso 2024 para él.
Tras asegurarse un puesto en la primera fila de largada, luego de la penalización de Max Verstappen, el mexicano no pudo sino ir para atrás durante el Gran Premio. De hecho, tal era su falta de ritmo que Red Bull se vió obligado a pararlo en boxes para liberar a sus perseguidores, George Russell y Max Verstappen, quienes estaban siendo frenados por Pérez.
Con su destino puesto en entredicho los últimos meses, con rumores circulando de una posible salida inminente del conjunto austriaco, Christian Horner, director de Red Bull Racing, reiteró la fé del liderazgo de la escudería en el piloto mexicano, confirmando así su estancia en el futuro previsible. Pérez, actualmente de vacaciones, en un post en instagram ha afirmado que ya extraña la F1 y como espera afrontar la segunda mitad del año.