Carlos Sainz es el piloto número dos de Ferrari. Al menos la manera en la que la escudería italiana, liderada por Frederic Vasseur, ha tratado al piloto español en los últimos tres Grandes Premios parecería apuntar a eso.
Y es que tanto en Canadá como en Austria Sainz tuvo mejor ritmo que su compañero de equipo, Charles Leclerc, y a pesar de las solicitudes del madrileño, los italianos fueron firmes en no dar órdenes de equipo que pudieran perjudicar al monegasco. En el Red Bull Ring, Sainz pagó cara la decisión del equipo, quedando fuera del podio y fuera del top 5 tras una sanción por límites de pista que vino cuando el español empujaba para mantener a raya a Sergio Pérez. En la clasificación en Silverstone, Sainz recibió la orden de irse a lo mojado para dar paso a Leclerc, cosa que le dificultó el meter temperatura en sus neumáticos, perjudicando así su sesión y su posición inicial para el Gran Premio del día siguiente.
Solo Vasseur y compañía pueden contestar esa pregunta. Hay un sinfín de razones que podrían explicar dichas decisiones por parte del equipo italiano, sin embargo, que haya una jerarquía en la alineación de pilotos es una de ellas. ¿Es justo? De momento, están 1-1 durante sus dos temporadas como compañeros, con el español terminando por encima del monegasco en el 2021, la temporada debut de Sainz en el equipo, y con el monegasco terminando arriba el año pasado.
Si bien Sainz no ha sido tan rápido como Leclerc a una vuelta, hay que recordar que el español no se siente tan cómodo en los autos Ferrari que le ha tocado conducir, como sí se llegó a sentir en sus días en McLaren. Aún así, que el español esté por delante del monegasco tras 10 carreras, y tomando en cuenta el impacto negativo que han tenido las decisiones de Ferrari en las últimas tres carreras, dice mucho de las prestaciones de Sainz en la presente temporada.
Su capacidad técnica de seguro lo es. Su retroalimentación a la hora de desarrollar el coche ha sido esencial tanto para McLaren como para Ferrari. Su gestión de neumáticos es una de las más fuertes de la parrilla. Además, su habilidad para leer las carreras y la capacidad que tiene para tomar decisiones estratégicas, son dos factores comendables que solo unos pocos pilotos, además de él, también ostentan.
Su nivel de conducción es también encomiable. Si bien, en Ferrari, el madrileño ha cometido varios errores, esto tiene que ver con la falta de confianza que tiene en el coche. En sus días en McLaren, el español rara vez ponía una rueda en el lugar equivocado tanto en clasificación como en carrera. Además, el español ha podido acompañar esa velocidad con una constancia notable.
El constructor alemán formará parte de la parrilla a partir del 2026. Andreas Seidl, antigüo jefe de equipo de Sainz en McLaren, conoce mejor que nadie las capacidades del español al volante de un F1. Como nuevo constructor, el equipo alemán necesitará a un primer piloto con la experiencia, el conocimiento técnico, la paciencia, la constancia y la velocidad que tendrá el español en el 2026.
De momento, la combinación Audi-Sainz no solo suena muy bien en papel, sino también, parece factible. Y de ser el caso que Sainz sea de hecho el número dos en Ferrari, seguramente sería una opción atractiva para el español.