La Fórmula 1 se preparaba para una carrera trepidante en México, pero los aficionados quedaron decepcionados. Fue un Gran Premio que se fue diluyendo poco a poco hacia el final, mientras que una vez más, fue Max Verstappen quien mantuvo a raya a la competencia. Con ello, fue oficialmente la carrera más aburrida del año.
A los analistas les faltaron superlativos para predecir la emoción de los primeros compases. Con Verstappen en la pole position y Lewis Hamilton y George Russell detrás de él, se preveía una gran salida del GP, en la que el holandés tuvo que tirar de todo para mantenerse al frente. La razón principal era la larga recta hacia la primera curva.
Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Russell no consiguió pasar por el exterior, mientras que Hamilton se las ingenió para posicionarse junto a su compañero de equipo y luego pasarle. Verstappen, por su parte, se relajó delante y consiguió crear un hueco con los pilotos de Mercedes a la velocidad del rayo, tras lo cual le esperaba una carrera en la que sólo tenía que controlar.
Esta temporada demostró que, con la supremacía de Verstappen, todavía es posible ver una carrera emocionante, pero ni siquiera eso se concedió a los espectadores. Sergio Pérez aún logró subir al podio en su país natal con un tercer puesto, mientras que Russell, Carlos Sainz y Charles Leclerc terminaron por detrás. Los demás pilotos fueron doblados.
En cuanto a los abandonos, tampoco pasó nada. Tsunoda tuvo que abandonar a mitad de la carrera tras chocar con Daniel Ricciardo. Fernando Alonso fue el segundo y último abandono con un cilindro roto. El bicampeón del mundo apartó su coche y abandonó.
En resumen, los que esperaban una lucha apasionante por la noche se vieron decepcionados el domingo. La carrera recordó brevemente a los años anteriores a 2021, cuando la Fórmula 1 también carecía de emoción con Hamilton. Esperemos que la carrera de México de este año sea un incidente y las emociones vuelvan pronto.